CONTROL DE ACTIVACIÓN: definición y técnicas de gestión
Muchas veces la competencia es una instancia de especial significado, ya que todo lo realizado anteriormente puede cambiar de sentido. Aquí es donde cobra importancia el término de activación, entendida como un continuo que se extiende desde el sueño más profundo hasta un estado de máxima excitación, que puede manifestarse a nivel fisiológico, motor o cognitivo (Buceta, 1994).
Cuando un deportista se encuentra en su estado óptimo de activación, se ve inmerso en un estado físico y mental de absoluta fluidez, donde el cuerpo y la mente están preparados para afrontar cualquier situación de la competencia con la intensidad, actitud y pericia necesarias. Sin embargo, cuando el grado de activación se encuentra por encima o por debajo del que se considere óptimo, condicionará el rendimiento del deportista afectando en la toma de decisiones, atención y asimilación de estímulos relevantes, precisión de movimientos, concentración entre otras variables.
Es importante tener en cuenta, que el grado óptimo de activación puede ser cuantitativamente diferente entre unos deportistas y otros; y también para un mismo deportista, dependiendo de la tarea que deba desempeñar. Entonces, en ocasiones el grado óptimo corresponderá a una activación más elevada mientras que, otras veces, será necesario un nivel de activación más bajo. Por lo tanto, será necesario que conozcas tu estado óptimo de activación y puedas ajustarlo en los momentos que te encuentres alejado de él.
Técnicas para el control de activación
En la actualidad, una de las técnicas más utilizadas para el control de la activación es la técnica de respiración. Esta técnica se debe practicar idealmente en el campo de entrenamiento, ya que las sensaciones percibidas serán similares a las que se experimentarán al momento de competir. Para aprenderla es necesario trabajar con ella durante un período de 15-20 minutos diarios.
Unos hábitos correctos de respiración juegan un papel importante, ya que permiten el ingreso de una cantidad suficiente de oxígeno para el cerebro. El ritmo actual de la vida de un deportista favorece la respiración incompleta que no utiliza la total capacidad de los pulmones produciéndose mayor fatiga, estrés cansancio y tensión muscular.
Ejercicio (Pre competición) 4X4X4: se deben realizar cuatro respiraciones profundas de la siguiente manera:
1) Coger aire lentamente durante 4 segundos sintiendo la tensión que se produce.
2) Aguantar el aire durante 4 segundos sintiendo la tensión que se produce.
3) Soltar el aire lentamente durante 4 segundos enfocando la atención a la relajación de tus músculos.
4) Aguantar la respiración durante 4 segundos sintiendo la tensión que se produce.
Este proceso debe ser repetido cuatro veces y se debe prestar atención a la disminución de activación experimentada al repetir cada ejercicio.
También puede darse el caso contrario, donde el deportista puede encontrarse con un bajo estado de activación que se caracteriza por sensaciones indiferencia hacia la actividad, ausencia de entusiasmo y un lenguaje corporal que denota cansancio. Ante esto es recomendable;
- Aumentar el ritmo respiratorio: comienza a respirar corta y rápidamente sintiendo como aumenta tu nivel de excitación
- Piensa en conceptos o ideas desafiantes. Los pensamientos de excelencia personal o una victoria inolvidable producen energías positiva.
- Revisa cuáles son tus metas y objetivos más importantes cómo jugador. ( Por qué juego)
- Expresa verbalmente frases que te den energía como ‘’yo soy capaz’’ o ‘’yo puedo’’.
- Si no estás motivado, actúa como si lo estuvieses. Es posible cambiar lo que sientes en tu interior actuando como si realmente te sintieras de otro modo.
- Realiza siempre tu máximo esfuerzo teniendo en cuenta que no siempre será posible percibir las mejores sensaciones. Aquí dónde necesitarás de tu coraje y determinación.Utilízalos en tus entrenamientos y competiciones !
Fuentes:
Callejo Muñoz, F. (2018). Fútbol de los pies a la cabeza: Psicología deportiva aplicada al fútbol


